domingo, 5 de mayo de 2013

Dia 6 y 7 primera varada del viaje



TRAYECTO POPAYAN PASTO
kilometros recorridos 220km
Camino Popayan pasto, sin conocer la carretera arrancamos a las 12 dia con la idea de llegar a pasto, a eso de las 5 de la tarde decidimos seguir nuestro trayecto aunque nos había recomendado hacer el viaje haciendo una escala a mitad de la carretera, pero la emoción de llegar nos pudo y seguimos nuestro viaje, todo estaba perfecto; el clima los paisajes y de repente Eugenio empieza a fallar. Al parecer estaba cansado y no quería andar más; el problema fue que estábamos en el medio de la nada, sin ningún pueblo o caserío cerca. En la orilla de la carretera y ya empezaba a anochecer.
Juli hizo su mayor  esfuerzo tratando de mirar cual era el daño de Eugenio para continuar el camino, pero todo fue en vano, asi que no teniendo ninguna otra opción decidimos pasar la noche al lado de la carretera y esperar  que amaneciera.
Una noche larga y ruidosa, asustados  por el ruido de los carros y con la incertidumbre de no saber si lo de Eugenio era grave, y sin saber si necesitaríamos una grúa para poder llegar a pasto. Uno de los mayores temores fue que un nativo  estuvo preguntándonos los precios de las cosas que llevábamos la verdad pensamos que nos querían robar, pero al otro dia nos dimos cuenta que estamos equivocados, nos querían era ayudar. 
Llamamos a  Pacho uno de los mecánicos  que nos ayudó a preparar el carro para el viaje y según los síntomas nos dijo que era muy posible que el empaque de la culata se hubiera quemado.

Amaneció y ya estábamos despiertos sin haber descansado bien,  decidimos ponernos manos a la obra y arreglar a Eugenio  nosotros mismos , con suerte teníamos un empaque  de repuesto, sin las herramientas indicadas y únicamente con una llave y un destornillador para realizar el cambio de empaque empezamos con nuestra taera, y aunque hubo momentos que casi nos dimos por vencidos logramos hacerlo,  recibimos  indicaciones por teléfonicas de nuestro amigo Pacho desde Bogota , uno de los problemas era que no teníamos lijas para remover rastros del empaque dañado, con suerte Loretenía limas para las uñas y fuelo que utilizamos para dicha labor., después de haber dejado la culata como un espejo; colocamos el nuevo empaque y con mucho esfuerzo fuimos ajustando cada una de las 15 tuercas.  Con  la incertidumbre   de saber si fue valioso nuestro tiempo cruzamos los dedos y encendimos el motor.  Fue uno de los momentos mas emocionantes de todo el viaje, después de 5 horas trabajo Eugenio prende y funciona sin problemas, En medio de nuestra aventura, con sorpresa las personas que pensamos que nos iban a robar estuvieron pendientes , nos ofrecieron desayuno y hasta mangos nos regalaron.
Muchas enseñanzas quedan de nuestra historia, primero no debemos hacer viajes tan largos ya que es normal que  Eugenio por su avanzada edad se canse y para evitarlo debemos hacer trayectos mascortos , segundo debemos cargar siempre con un empaque de repuesto que esperamos conseguir en pasto y tercero nunca debemos pensar mal de gente que nos encontramos en el camino pues sin esperarlo te pueden brindar ayuda. En la tarde llegamos a Pasto  cen donde  que fuimos recibidos por 2 integrantes del club de autos clásicos de pasto,  Jaime y Gilberto, personas que nos invitan a conocer la ciudad. En la noche fuimos invitados a la casa de Gilberto que muy agradado escucha nuestra historia, y nos da algunos tips para nuestro nuestro próximo trayecto.... pasar la primera frontera, El Ecuador.


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